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Odomanía


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#1 Tascam

Tascam

    Rookie

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  • Joined: Aug 02, 2008

Posted February 10, 2009 - 08:59 AM

He leido este articulo y me a parecido bastante interesante.



La pregunta tenía por objeto a Lamar Odom. Fue formulada por Karl Malone en la TNT en la noche que se medían Celtics y Lakers, y enseguida se extendió como la pólvora. Era una cuestión retórica. Pero explícita como pocas. Una de esas preguntas decisivas que tienen tanto de alabanza como de acusación: "How much talent can God bless one guy with?".

Hace ya muchos años que el Baloncesto perdió la cuenta de los talentos perdidos. Pero de los que todavía hay y despiertan a venir en gana, pocos igualan en misterio al de Lamar Odom.

El "enigma angelino". Así le refirió Kurt Streeter sin tener muy en cuenta que también Odom lo había sido en Clippers y Heat. Que lo había sido siempre desde que saliera de Queens. Porque Odom parecía primero venir a hacer de Magic Johnson, más tarde de Pippen y ya después, eludiendo lo uno y lo otro, de carne de trueque para pagar el traspaso de O'Neal. Diez años después nadie sabe muy bien qué define a este jugador más allá del enigma y de comportarse como un eterno adolescente.

Diez años es tiempo suficiente para una rápida evaluación. Una de grandes términos que se resume en que los dos problemas que hasta ahora han hecho de Odom un Derrick Coleman y no un Kevin Garnett -la analogía es de John McMullen- atañen a su concentración y su compromiso. O mejor decir, a la irritante falta de ambas.

Odom fue una de las fisuras por las que los Lakers hicieron aguas en las pasadas Finales. Una fisura más incomprensible cuando Odom venía de firmar una fabulosa serie ante Utah. Pero la forma en que los amarillos fracasaron en el asalto al anillo, la terrible humillación del sexto partido, pasó factura a un equipo que observó con enorme recelo el último año de contrato de Odom, de repente convertido en patito feo.

En octubre, a poco de arrancar el nuevo curso, un curso marcado por el cartel de transferible de Odom, Jackson tuvo un aparte con él. Era necesario por la paz de un equipo que debería aspirar a todo en pocos meses. Con Bynum recuperado y Radmanovic elegido como alero titular, Odom supo que le tocaría partir desde el banquillo. Que debería hacerlo por primera vez en su vida. Temió entonces cotizar a la baja en un posible intercambio que su agente sospechaba y rechazó de plano la decisión. Pero lo hizo mal. En lenguaje inoportuno y ante los medios. Y Jackson reaccionó cuestionando a Odom como jugador de baloncesto. Al poco de la reunión llegó la paz. En un principio aparente. Un mes después real. Y transcurrida esta última semana, una semana que ha visto la caída de Bynum, la gripe de Bryant y el peor trayecto posible, una paz sencillamente perfecta.

A un extremo tal que puede que Odom nunca se haya definido mejor como jugador que hasta ahora. Una semana que ha visto, aseguraba Jackson, "the total package of his game".

Una repentina explosión que materializa por fin su eterno potencial de 'all around'. Pero con reservas. Porque como alero fuerte debiera tener muy claro que es preferible mirar hacia adentro y suplir a Bynum que al perímetro donde estorbar y perderse. De su auténtico banquete en Cleveland hablan muy a las claras los dos miserables lanzamientos que probó fuera de la pintura. Y más aún, su destrozo bajo tableros.

Cinco años de amarillo bastan para referir a Odom como uno de los alumnos más complicados que hayan tocado a Phil Jackson a lo largo y ancho de su carrera. Odom no flaquea en pereza como Stacey King, tampoco en delito como Isaiah Rider ni en desequilibrio como Dennis Rodman. Pero anida en su haber el subterráneo de aquellos tres: un misterioso defecto que impedía a Odom un efectivo progreso en las prestaciones que siempre ofrecieron bajo Jackson sus jugadores más importantes.

El técnico de Dakota, consciente de que sin Lamar no se puede aspirar en serio a nada, está más cerca suyo que nunca. Al descanso del Madison, cuando Kobe acumulaba 34 puntos, Jackson exigió involucrar a Odom más en el juego angelino, temeroso de un monólogo que corría el riesgo de tirar por la borda la filosofía del 'team work' y que tenía en Odom a su mayor riesgo. Y el equipo respondió a pesar de los 61 de Kobe.

La respuesta a la pregunta formulada por Malone habría de llegar enseguida.

El talento es un término demasiado disperso. En el caso de Odom mejor hacerlo con la astucia. Buena parte de la derrota verde en el Garden y de que Garnett acabara desquiciado se explica a través de ella; de la versátil agresividad que fue capaz de trastornar al 'frontcourt' más temido y ordenado de toda la liga. Pero la auténtica exhibición, el sorprendente disfraz de jugador total, llegaría en Cleveland. Más allá de sus 17 rebotes y 28 puntos, 15 de ellos en el tercer cuarto, resultaba insólito contemplar cómo a cada nuevo intento de penetración de James emergía Odom bajo el aro como burlando a placer los tres segundos defensivos e instalando un eje impenetrable que oscureció el ataque ‘cavalier' hasta hundirlo. Algo que ningún otro equipo había conseguido hasta ahora.

Al mazazo de Bynum era imposible una mejor respuesta angelina. Pero en sorpresa y magnitud, ninguna iguala a la ofrecida por Odom. Una respuesta perfecta a la bofetada que pedía para él Kenny Smith como estímulo. Bofetada que sumar a la sutil de Jackson cuando se refirió a él como "a spontaneous defender" antes del partido de Boston, la noche en que Odom demostró a la NBA que desafiar las bravuconadas de Garnett podía saldarse con éxito. Una actitud que dista mucho de la ofrecida por él en ese mismo escenario hace ahora siete meses.

Este inmaculado trayecto angelino por el Este remite al que los Celtics completaron por el triángulo texano el año pasado. Un golpe de autoridad que hizo las de preámbulo del anillo. Pero de momento el enigma sigue intacto a pesar de esta inesperada odomanía, el renovado fenómeno de un jugador fascinante cuyo éxito, ya es hora de decirlo, depende tan sólo de sí mismo, de la voluntad sin la cual el talento enmudece.



Gonzalo Vázquez


http://es.eurosport....as/article/102/



salu2

#2 Kenrae

Kenrae

    Metal Mutant

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Posted February 10, 2009 - 11:34 AM

Interesante artículo, pero necesito decir una cosa. Y no pretendo ser un fanboy ni nada de eso, pero...

resultaba insólito contemplar cómo a cada nuevo intento de penetración de James emergía Odom bajo el aro como burlando a placer los tres segundos defensivos e instalando un eje impenetrable que oscureció el ataque ‘cavalier' hasta hundirlo. Algo que ningún otro equipo había conseguido hasta ahora.


Yo al que vi hacer eso fue básicamente a Pau :mellow:
Violence is the last refuge of the incompetent

#3 Tascam

Tascam

    Rookie

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Posted February 10, 2009 - 12:14 PM

Interesante artículo, pero necesito decir una cosa. Y no pretendo ser un fanboy ni nada de eso, pero...



Yo al que vi hacer eso fue básicamente a Pau :mellow:


Pues ya somos dos los que lo vimos, pero............... Pau es un español blanquito y suave para esta chusma de la NBA ( me refiero a todo lo que la rodea, ya sean aficionados estadounidenses o periodistas)


salu2

#4 the owl

the owl

    Montruo de Spaghetti Volador

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Posted February 10, 2009 - 01:13 PM

Buen articulo. Todos sabemos que Odom en cuanto a actitud e irregularidad es un poco Fran Vazquez, asi que igual que lo hizo impresionantemente bien el otro dia, se puede diluir la semana que viene.




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